Realicé una visita al tianguis de Atizapán (También conocido como Jacarandas) el cual se encuentra ubicado en la "frontera" de Atizapán de Zaragoza y el municipio de Tlalnepantal de Baz en el Estado de México. Este mercado tiene más o menos 20 años y solía ubicarse a orillas de un canal de aguas negras, hoy la urbanización de la zona, le permite al tianguis estar en una zona pavimentada y contar con poco más de 5 km de extensión, en el que se pasó de la venta de fayuca y ropa de "paca" a la venta de todos los artículos imaginables.
1. Carpas rojas sin fin
Varios kilómetros de carpas se vislumbran antes de llegar a la zona del tianguis de Jacarandas, el tráfico en todas las avenidas de acceso se sufre y a pesar de que las carpas anuncian la vendimia no permiten ver lo que pasa debajo. A las faldas de una zona popular de Atizapán de Zaragoza, el tianguis se arma y desarma todos los domingos y jueves.
Rojo por doquier.
2. El caos aledaño
La calle es acordonada sobre las avenidas principales para permitir que los visitantes, recorran sin preocupaciones los pasillos principales, chachareando, probándose y viendo la oferta de este gran tianguis que no sólo atrae a los locales si no a personas de colonias aledañas de ambos municipios. Gente en autos, camiones, micros, combia y a pie, comienzan a apoderarse del lugar, mientras que los viene-viene y los lavacoches hacen su agosto.
Caos vial
Calle/estacionamiento
Lava coches
3. El ambiente al interior
Al interior del tianguis conviven puestos de frutas, verduras, dulces típicos, ropa, zapatos, artículos del hogar, ropa, zapatos y más de una docena de puestos de comida efectivos para curar la cruda de los domingos: barbacoa, huaraches, carnitas, pozole, birria, pancita, venta de micheladas, clamatos, jarritos con squirt, tacos de cecina, pastor, banderillas, tortas y para la dieta puestos de frutas y liquados.
Verduras y artículos para el hogar.
Por momentos el pavimento se termina y hay mucha tierra en el piso.
¿Una quesadillita pa la cruda?
Entre tacos de a pie y ropa de moda.
Los puestos con más comida tienen filas de gente esperando su turno.
4. ¿Cómo convive la gente de los puestos?
A diferencia de un mercado local la interacción entre los tiangueros tiene un efecto distinto, los niños y familias, de los puestos observados, trabajan, atienden, despachan y los padres supervisan las labores de los niños, esposas y familiares. La dinámica familiar de los domingos es atender los puestos, y los niños trabajan a la par.
Despachando dulces a granel, mientras los papás acomodan el resto del puesto, éste niño de aproximadamente 11 años, despacha lombrices, coquitas y docenas de artículos en forma de gomita, mientras que pesa en su pequeña báscula, suma y da la cuenta a los clientes.
El niño de éste puesto de cecina, la prepara, marina y pesa, siempre supervisado por su mamá que prepara los complementos para unos ricos tacos, mientras la gente aguarda por los tacos cerca de la plancha donde quien domina es el jefe de familia.
En el puesto de quesadillas y sopes, donde también se vende birria y pancita, las jóvenes de la familia hacen tortillas y despachan lo que los jefes de familia solicitan a los clientes. como uniforme tienen ropa blanca, mandil blanco y gorras rojas para que los clientes los identifiquen, aproximadamente hay 10 o 15 personas por puesto.
Otros dueños de locales, prefieren descansar, aquí se muestra la parte trasera de un puesto de carnitas, donde uno de los integrantes de la familia descansa... después de todo es domingo ¿no?
Hay personas que no cuentan con un puesto con grandes dimensiones, por eso buscan un espacio en algún lugar del mercado, acomodan huacales plásticos y venden su mercancía, como la señora de las tortillas, tlacoyos y sopes de maíz azul, que coloca su chamarra sobre su huacal (silla) y mientras come un huarache con nopales despacha unas tortillitas a su clienta.
La hora del taco. En el puesto de fruta donde se venden coktailes o copteles de fresas con crema, zarzamoras con crema, y trocitos de fruta con miel y chantilly, la hija de familia disfruta su taco, pero también despacha y con la salsa en las manos, acomoda la fruta en algunos pedidos, claro... entre mordida y mordida.
¡No me vean comer!














Excelente aproximación!
ResponderEliminarToca empezar a pensar en preguntas. Por ejemplo (sólo por ejemplo) ¿qué es un mercado para los hijos de los comerciantes? ¿viven la experiencia todos por igual o habrían aspectos que influeyen es tal experiencia (i.e. tamaño del puesto, dinámica de las ventas, etc.)
Buenas fotos!
TM